OPINIÓN: El terrorismo islámico- Jaim Grau
Estos días se está celebrando en España la Segunda Conferencia de Imanes y Rabinos por la Paz. Concretamente se celebra en Sevilla, la misma que los terroristas de la banda criminal islámica Hamás han llamado a reconquistar con total impunidad.
Se trata de un inusual encuentro, líderes musulmanes y judíos dice la prensa. El Gran rabino Asquenasí de Israel Yona Metzger declaró que "tenemos más elementos en común que los que nos separan" (de los musulmanes),. "Debemos continuar demostrando que los judíos y los musulmanes no son enemigos", destacó el gran rabino en la ceremonia inaugural del congreso. Se trata del Segundo Congreso Mundial de Imanes y Rabinos por la Paz, se realiza durante cuatro días bajo el auspicio de la fundación “Hommes de Parole”, con sede en París, la cual busca promover la paz.
Cuando los organizadores eligieron Sevilla para la realización de la cita lo justificaron por una falacia histórica de esas de cuento de hadas azucarado demasiado repetida en España y que es evidentemente falsa. Dicen que en Sevilla musulmanes, judíos y cristianos vivieron en armonía bajo el control del Islam, que comenzó en el siglo VIII y duró más de 700 años. Eso es falso ya que la persecución de cristianos y judíos era el orden del día, como da fe en Al Andalus la figura de Moshé Ben Maimón (Maimónides/Rambam) que tuvo que salir por piernas de su separad natal. Partiendo de esta falacia se le agregan las palabras del secretario general de la ONU, Kofi Annan que envió sus deseos de éxito a la conferencia y que, en su opinión, contribuye al proyecto de Alianza de Civilizaciones, un proyecto nacido muerto y preñado de todos los tópicos de un pacifismo mal entendido, tronado y políticamente correcto nacido en la cebeza de Moratinos y del Ayatolá y expresidente iráni Seyed Mohamad Jatami, los mismos que nos quieren ver “aliados” pero de cabeza al mar. Es muy difícil hablar de alianza con alguien que sencillamente tiene el mecanismo del odio en su actuación, que acuñó en la propia génesis del Islam el concepto de Choque de Civilzaciones. Ya no hablo de guerra islámica, sino de una cosa más nimia como es la última crisis de las caricaturas; que demostró claramente que hay una confrontación muy clara de mentalidad, de forma de pensar, de forma de actuar que es ajena al pensamiento occidental y que además es contraria y antagónica a los valores de la legalidad y la justicia como mecanismo de resolución de conflictos.
El Islam se define com única verdad y así actúa con quienes no la comparten, incluso en el propio ambiente de la Conferencia mencionada. Dicha Conferencia y otros tantos foros del estilo, son tan políticamente correctos que el presidente del Comité para el Diálogo en el Alto Consejo Islámico de Egipto, Aly El Saman, solicitó evitar la expresión "terrorismo musulmán", pretendidamente como un primer paso hacia el entendimiento y contra la violencia. Nuestra pregunta es ¿Y como se llama a la incitación a ser un mártir y matar judíos en nombre del Islam? ¿O a conquistar como mártires Sevilla? No tiene otro nombre que Islam, para el Islam y sus secuaces que le dan coba. Para la concepción democrática del mundo dicen los islamistas debe ser pura y llanamente terrorismo, pero es un terrorismo que asesina en nombre del Islam y para islamizar –esa es la diferencia con otros terrorismos- No es importante ni la vida ni el individuo. Desde el estado criminal de Irán se llama a destruir a Israel y a borrarla del mapa, mientras se niega la Shoá… al tiempo que se reunen en la “Alianza de Civilizaciones de la ONU”. Cuando en determinados foros como el de Sevilla los islamistas quieren que se declare que "hay que hacer del terrorismo un concepto único, aislado", como afirmo el mencionado El Saman; nos están dando un mensaje claro de sumisión al pensamiento único del Islám. Clara y llanamente dicen que no hay terrorismo islámico, que solamente existe terrorismo internacional sin apellidos, una idea que también acogen determinados líderes europeos desde un supuesto progresismo trasnochado que esconde la cabeza en la “corrección”, a los cuales les parece que llamar las cosas `por su nombre’ puede ofender a los fieles islámicos. ¿Entonces el 11M en Madrid o los atentados de Londres o cualquier asesinato de judíos por parte de musulmanes es simplemente terrorismo, pero no debemos llamarle Islámico? Solamente es a los ojos de los agresores que hay que aislar a los terroristas desde el convencimiento de que el "terrorismo sólo es terrorismo" y que no está ligado a ningún calificativo religioso. Por otra parte son los propios terroristas islámicos en sus reivindicaciones los que lo manifiestan más claramente: "El Profeta del Islam dijo: se me ha ordenado combatir contra la gente hasta que crean en Alá y Su Mensajero”. Cuando los musulmanes dividieron a la gente entre musulmanes y no musulmanes, y llamaron a luchar contra los demás hasta que estos creyesen en lo que creían ellos, ellos empezaron este choque y empezaron esta guerra. Para detener este choque deben reexaminar su bibliografía islámica, que está repleta de llamadas al takfir y a combatir los infieles” (1).. Acceder a la neutralidad de no calificar el terrorismo es la sumisión al pensamiento único y totalitario del Islam que persiguen, y esa sumisión es la propia derrota de la libertad. En este sentido más allá del éxito o el fracaso, lo que debemos pretender de encuentros como Sevilla es la misma inutilidad de dichos encuentros. En las actuales circunstancias no nos queda otra que ser tan poco pretensiosos: ¿Acaso su voluntad será que renunciemos a llamar a las cosas por su nombre en aras a aliarnos con quien nos odia por lo que somos?
Las civilizaciones no chocan ni se alían en la sumisión como pretende el Islam. Por el contrario, compiten; y en esa competencia el Islam solamente muestra la dialéctica fascista de los puños y las pistolas, mientras en su estupidez, cierta izquierda nostálgica incluso les aplaude y justifica. (1) Wafa Sultán en la cadena Al Jazzira.